¿Cuánto vale un implante dental?


Implantes dentales y los precios en el mercado

19-07-2018

¿Cuánto vale un implante dental?


He perdido una o varias piezas dentales en mi boca y quiero ponerme implantes, ¿Cuánto me va a costar?

 

Resulta muy habitual hacerse esta pregunta, y más cuando la publicidad de determinadas clínicas dentales hace referencia al precio como única vía de reclamo para atraer a nuevos pacientes.

 

Sin embargo, es complicado dar una respuesta concreta a una pregunta tan genérica. Para entenderlo mejor, pongamos un ejemplo fácil con productos cotidianos:

 

¿Cuánto vale un teléfono móvil?, ¿Cuánto valen unas zapatillas? Si os hiciera esta pregunta, contestaríais: depende de la marca, del modelo, de la calidad, de las prestaciones que ofrece, de si la marca es de confianza o no...

 

En el caso del teléfono móvil, ¿estamos hablando de un teléfono básico que me sirva para llamar y mandar mensajes de texto? O ¿acaso de un smartphone? Y en el caso de un smartphone, ¿cuál sería la diferencia entre comprar una marca conocida u otras que puedan ser de dudosa procedencia? ¿Influye si el teléfono tiene una buena cámara? etc... Son multitud de factores los que influyen en el precio de cualquier producto. Lo mismo ocurre con las zapatillas y con gran multitud de productos que podemos comprar para uno u otro fin. Podemos comprar unas zapatillas básicas y bonitas que me sirvan para caminar o unas que sean especializadas para el running, con diseños más o menos ergonómicos, por no hablar de la imagen de unas marcas y otras, y de lo que invierten en investigación, en publicidad en packaging…

 

Y ahora les pregunto yo, ¿irían ustedes a comprarse un teléfono móvil a aquel sitio que les anuncie: “teléfono móvil a 150€” sin preguntar qué prestaciones tiene? Posible respuesta: ”Como vale 150€ lo compro sin más porque un teléfono móvil es un teléfono móvil y todos hacen lo mismo”. Pues creo que no… Creo que al menos preguntaríamos cuáles son sus prestaciones y si me convencen pues a lo mejor compro el de 150€ que yo creo que es suficiente para mí. Pero, ¿Qué pasa cuando no sabemos lo que estamos comprando?

 

Con los implantes dentales sucede lo mismo. Es muy difícil saber cuál es su precio de mercado porque en realidad no hay un precio medio como tal, ya que realmente no está regulado y porque la palabra implante es genérica.

 

Un implante dental es una fijación que se coloca en el hueso con el fin de sujetar una corona y sustituir un diente. Existen multitud de marcas de implantes en el mercado e infinidad de diseños.

 

Datos importantes: Prácticamente todos los implantes del mercado están diseñados en titanio puro grado IV o V (existen algunas excepciones en las que no voy a entrar ahora para que no resulte muy complicado).

 

Sobre este material “el titanio” cada casa de implantes tiene y aplica un tratamiento de superficie determinado, que en algunos casos está patentado y es irreproducible. Estas diferencias en la superficie, hacen que determinados implantes tengan mucho mejor respuesta a la hora de unirse al hueso y con ello logren disminuir las probabilidades de lo que coloquialmente llamamos “rechazo”.

 

Hablamos de “rechazo”, cuando un implante se nos cae. Existen diferentes factores que influyen en ello. Pueden darse casos de rechazo real con motivo de una alergia al titanio por ejemplo, pero estos casos son mínimos. Los casos de pérdida en la osteointegración (se cae el implante porque no se une al hueso) son bastante más habituales y en ello influye claramente el diseño del implante (su forma macroscópica), su tratamiento de superficie, su mecánica (cómo se une con la corona) y cómo está fabricada la prótesis definitiva que va encima del implante, es decir, la corona, y de qué material está realizada.

 

Dentro de las marcas de implantes dentales que existen en el mercado y gozan de reconocido prestigio mundial, debido entre otras razones a que invierten en investigación y desarrollo y son protagonistas de gran parte de publicaciones especializadas, podemos destacar: Straumman®; NobelBiocare®; Astratech®; Zimmerbiomet®; Klockner® y otras. Tras ellas existen otras marcas que consideramos de calidad media-alta y luego otras que son copias o clones de las primeras.

 

Bueno pues como si compramos Fairy para lavar nuestra vajilla u otro lavavajillas de marca blanca. No quiere decir que el producto de marca blanca no funcione, probablemente algunos sean menos efectivos y a lo mejor otros no, pero en implantes no tengo experiencia con marcas blancas porque no me atrevo a probar este tipo de materiales en la boca de mis pacientes, ya que no se trata de una camiseta de mercadillo, sino que es un producto que tiene que estar situado en la boca y en el hueso de los pacientes y que deben usar de una manera u otra 24 horas al día.

 

Lo que sí puedo afirmar es que en implantes dentales, el índice de fracturas de tornillos y de degradación de metales en las marcas blancas es infinitamente mayor y esto lo he visto en pacientes a los que he atendido y se les había colocado un producto de estas características.

 

Si además de la marca del implante entramos en su diseño puedo afirmar que: está ampliamente comprobado a nivel científico, que:

  • los implantes con conexión interna responden mejor y presentan menor pérdida de hueso alrededor del mismo con el paso del tiempo.
  • los implantes con diseño cónico se sujetan mejor en una primera fase en lo que denominamos “estabilidad primaria”.
  • los implantes que llevan coronas atornilladas funcionan mejor a corto, medio y largo plazo y si además se fabrican mediante fresado a medida o cad-cam, tienen mucho mejor ajuste de las estructuras, que si se cuela un metal a modo joyero artesanal, porque se pierde ajuste.
  • si el material de la corona es zirconio o titanio entonces nos encontramos ante el mejor de los casos en cuanto a la estética del diente final y a la durabilidad de la misma, debido a que son materiales más biocompatibles y mantienen menos inflamación de la encía alrededor del implante.

 

Todo lo anteriormente expuesto influye considerablemente en la estética final y en la duración de un diente o muela con un implante. Entonces… volvamos a la pregunta inicial ¿Cuánto me cuesta? ¿Cuánto tengo que pagar por un implante?

 

Pues sinceramente, si lo único que quiero y necesito es un móvil con el que hacer llamadas y mandar algunos mensajes de texto pues el anuncio de “teléfono móvil a 150€” me parece caro, porque seguro que los puedo encontrar por 50€.

 

Si colocamos un implante de alta gama, con todos sus tornillos originales de marca y le colocamos una corona en zirconio o con aditamentos intermedios de titanio, todo atornillado (sin cementar) una pieza puede rondar entre los 1300 y 1800€. Y no es caro. El margen de beneficio es menor, que si colocamos un implante de conexión externa con coronas fabricadas cementadas o aprovechando aditamentos estándar sin fabricación a medida y que nos cueste 1000€ con un margen muy superior debido a que el gasto de material y trabajo es inferior.

 

Además, añadamos un último dato muy importante: un implante no es un producto final que compramos listo para su uso. Un implante y todos sus componentes deben ser colocados por personal cualificado, en una clínica dental o maxilofacial.

 

La experiencia y aprendizaje de la persona que nos lo va a colocar es una de las cuestiones que más va a influir en el resultado final, junto con los medios diagnósticos con los que cuentan en una clínica dental, si hay presencia de un buen escáner o TAC 3D para valorar la cantidad y calidad del hueso, etc.

 

Entonces… qué es caro y qué es barato en odontología y en sanidad en general. Es caro todo aquello que desde el inicio no está bien hecho y puede generarme mayores problemas, complicaciones, y que para resolverlos deba gastarme tres veces más lo que invertí en un principio, con el daño psicológico y el desgaste que todo el proceso conlleva.

 

Por todo ello, evitar al máximo el número de problemas posibles y pagar un poco más por un buen tratamiento y unos buenos materiales sale realmente barato, ya que no estamos hablando de un teléfono móvil que si no me funciona puedo tirarlo a la basura. Mi boca no la puedo reemplazar y si tengo problemas los sufro todo el tiempo hasta resolverlos.