Muchas personas conviven con problemas en la forma en que encajan sus dientes superiores e inferiores sin ser conscientes de las consecuencias para su salud bucodental, su capacidad de masticación e incluso su autoestima. Las anomalías de la mordida son más frecuentes de lo que se cree, y detectarlas a tiempo marca la diferencia entre un tratamiento sencillo y uno complejo.
Desde nuestra experiencia de más de dos décadas en Clínica Dental Ziortza Ugarte, en Donostia, hemos tratado cientos de casos de maloclusión dentro de nuestro servicio de ortodoncia con resultados predecibles y duraderos.
Qué son las anomalías de la mordida y cómo pueden afectar
Una anomalía de la mordida, también llamada maloclusión, se produce cuando los dientes superiores e inferiores no contactan de forma correcta al cerrar la boca. Esa falta de engranaje altera la distribución de fuerzas durante la masticación y genera un desgaste desigual en las piezas dentales.
Con el tiempo, el problema puede provocar dolor en la articulación temporomandibular (ATM), cefaleas recurrentes, tensión cervical y dificultades para pronunciar ciertos sonidos. El impacto psicológico tampoco es menor: muchos pacientes refieren inseguridad al sonreír o al hablar en público.
Tipos de maloclusión y alteraciones más frecuentes
La clasificación clásica de Angle distingue tres clases principales según la relación entre el primer molar superior y el inferior. La Clase I presenta una relación molar correcta pero con apiñamiento o rotaciones dentales. La Clase II implica que la arcada superior está adelantada respecto a la inferior. La Clase III, menos común, se caracteriza por una mandíbula adelantada que provoca una mordida invertida.
En nuestra clínica trabajamos con tecnología de simulación digital en 3D que permite visualizar el resultado antes de iniciar cualquier tratamiento.
Mordida abierta, cruzada, profunda y sobremordida
La mordida abierta se produce cuando los dientes anteriores no contactan al cerrar, dejando un espacio visible; suele asociarse a hábitos como la interposición lingual o el uso prolongado del chupete en la infancia. La mordida cruzada ocurre cuando uno o varios dientes superiores quedan por dentro de los inferiores y, si no se trata, genera asimetrías faciales progresivas.
La mordida profunda se produce cuando los incisivos superiores cubren excesivamente a los inferiores, a veces hasta el punto de que estos contactan con la encía palatina causando lesiones. Cada una de estas alteraciones requiere un abordaje distinto.
Causas habituales y señales que conviene revisar
Las causas de las maloclusiones son multifactoriales. La genética determina en gran medida el tamaño de los maxilares, pero los hábitos adquiridos durante la infancia como la respiración oral, la succión digital o la deglución atípica pueden agravar o incluso originar el problema.
Algunas señales que conviene vigilar son el desgaste irregular del esmalte, la dificultad para morder alimentos duros, los chasquidos articulares al abrir y cerrar la boca, y el apiñamiento progresivo. Si detectas cualquiera de estos síntomas, una revisión temprana evita tratamientos más largos y costosos.
Cómo se diagnostican y qué tratamientos pueden corregirlas
El diagnóstico comienza con una exploración clínica completa, cefalometría lateral, ortopantomografía y escáner intraoral en 3D. En niños de 6 a 10 años, la ortopedia dentofacial puede redirigir el crecimiento de los maxilares y simplificar una futura ortodoncia, algo que abordamos dentro de nuestra ortodoncia infantil.
En adolescentes y adultos, la ortodoncia fija o los alineadores transparentes son las opciones principales. Los casos esqueléticos severos en adultos pueden requerir cirugía ortognática combinada con ortodoncia, aunque estos representan un porcentaje reducido.
Ortodoncia, alineadores y abordaje según cada caso
La ortodoncia con brackets sigue siendo la opción más versátil para maloclusiones complejas. Para casos leves o moderados, la ortodoncia invisible permite corregir la mordida de forma prácticamente invisible, con la ventaja de ser removible para comer y cepillarse.
La duración media del tratamiento oscila entre 12 y 24 meses. Tras la fase activa, la retención es obligatoria: un alambre fijo lingual o una férula removible nocturna evitan que los dientes vuelvan a su posición original.
Mejora la función y la estética de tu sonrisa con Clínica Dental Ziortza Ugarte en Donostia
Corregir una anomalía de la mordida transforma la forma de comer, hablar y sonreír. Los pacientes que han completado su tratamiento con nosotros describen una sensación de naturalidad que no habían experimentado antes. Si notas que tus dientes no encajan bien o sientes molestias al masticar, nuestro equipo en Donostia puede ayudarte con un plan de tratamiento personalizado y realista. Pide tu cita y da el primer paso hacia una mordida equilibrada.
Odontóloga Colegiada Nº 20001064
• Licenciada en Odontología
• Máster en Periodoncia e Implantología
• Miembro de SEPA (Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración)
• Miembro de GUIDE INSTITUTE desde 2015.





